martes, 7 de abril de 2015

10 valores para convivir en familia

RONY MOTA™®

Los padres tenemos la responsabilidad de transmitirle valores a nuestros hijos, en muchos casos le trasmitimos solo aquellos que hemos aprendido y practicado con más regularidad en nuestras vidas, pero hay algunos valores que no pueden faltar en la convivencia familiar, si no lo has desarrollado y no los has puesto en práctica, dale la oportunidad a tus hijos de que lo aprendan y lo hagan parte de su día a día.

Antes de inculcar a nuestros hijos una serie de valores, los padres debemos plantearnos que ¨Es más importante lo que hacemos que lo que decimos¨ debemos darle coherencia a nuestras acciones y comportamientos. Tenemos que dar el ejemplo para que nuestros hijos alcancen una buena convivencia familiar.

01.La empatía. Debemos enseñarles a nuestros hijos a ponerse en el lugar del otro y entender cómo piensan y sienten los demás. La empatía es un valor necesario para la convivencia familiar.

¿Muestras empatía ante los sentimientos de tus hijos? Ponte en el lugar de tus hijos y entiende que en ese momento eso de lo que te están hablando es lo más importante para ellos.

02.La humildad: Es necesario que nuestros hijos aprendan que no son superiores ni a nada ni a nadie, en ningún sentido, a pesar de mostrar seguridad en las capacidades que posee. Vivir con una actitud humilde les permitirá conocerse mejor, valorar sus fortalezas e intentar mejorar sus debilidades.

¿Eres humilde o por el contrario arrogante o prepotente? Cuando les demuestras que tienes humildad y reconoces tus debilidades como padre los acercas más a ti.

03.La autoestima: Es importante que nuestros hijos aprendan a valorarse a sí mismo. Esto sirve de base para educar la empatía. Podemos fomentar la autoestima a través del elogio.

¿Elogias a tu hijo con frecuencia o solo le recuerdas lo que hace mal? Al elogiarlos sienten que están llenado tus expectativas y les proporcionas seguridad y confianza en si mismos.

04.El compromiso: El compromiso es un valor que demuestra madurez y responsabilidad. Se va adquiriendo progresivamente con los años. Debemos hacer ver a nuestros hijos el valor de la palabra que damos.

¿Cumples con tu palabra cuando les prometes algo a tus hijos? El prometer y no cumplir le resta valor a tu palabra y creas desconfianza y la percepción de que no son lo suficientemente importantes para ti.

05.La gratitud: Es importante y valioso que nuestros hijos aprendan a mostrar gratitud. Este valor va unido a las gratificaciones positivas, mostramos gratitud a nuestros hijos cuando reconocemos lo bien que hacen las cosas. La gratitud no se trata solo de dar las gracias, sino que nace del corazón, de nuestro interior, del aprecio a lo que alguien hace por nosotros.

¿Eres agradecido con tu hijo y con los demás? Cuando eres agradecido con tus familiares, vecinos o amigos le demuestras que sientes aprecio por los demás.

06.La amistad: Nuestros hijos deben aprender el valor de la amistad, del afecto mutuo que nace del contacto con el otro. El verdadero valor de la palabra amistad va mucho más allá que un simple click agregando amigos en sus redes sociales.

¿Cuidas tus amistades? El que tus hijos vean como tratas a tus amigos, como te preocupas por ellos es una buena forma de enseñarlos.

07.El optimismo: Es muy importante que nuestros hijos aprendan a vivir la vida con entusiasmo y optimismo, buscando siempre el lado positivo de las cosas a pesar de los obstáculos que nos presenta la vida. Deben huir del pensamiento negativo y pensar que en cómo mejorar o avanzar.

¿Reflejas una actitud alegre y optimista ante tu hijo? Tus hijos verán en ti un reflejo de lo que quieren ser en el futuro.

08.La paciencia: Nuestro hijo debe cultivar la paciencia y aprender a diferir gratificaciones huyendo del «lo quiero aquí y ahora». Esto ayudará a controlar y canalizar su impulsividad mostrando una actitud paciente y serena frente a la vida.

¿Practicas la paciencia en tu día a día? Cuando tienes paciencia con tus hijos les enseñas con tu ejemplo a tener paciencia en la vida.

09.El esfuerzo: Un valor necesario en la sociedad actual que se caracteriza por la inmediatez y el mínimo esfuerzo. Nuestros Hijos tienen que aprender que todo lo que quieren conseguir requiere de un esfuerzo.

¿Actúas con esfuerzo en tus actividades y proyectos? Es importante enseñarles a nuestros hijos a trazar metas y luchar por alcanzarlas.

10. La felicidad: Este debe ser el objetivo de la educación que ofrecemos a nuestros hijos, conquistar su felicidad y que sean capaces de transmitir y contagiar esa felicidad a los demás. Para ello es importante cultivar la alegría, el optimismo, el sentido del humor, etc. Solo aquel que es feliz puede transmitir felicidad.

¿Eres feliz en tu vida? Si eres feliz no podrás evitar que tus hijos se contagien.

lunes, 24 de marzo de 2014

Tendinitis provocada por el excesivo uso de WhatsApp

Debemos ser comedidos en todo lo que hacemos y en el uso que le damos a objetos y demás. El abuso nunca es bueno. Son muchos los que saben cuales son las consecuencias de una noche de farra o los efectos que produce una borrachera. No vamos ahora a prolongar la lista, porque no es la cuestión. Aunque, eso sí, nos vamos a referir a algo que tiene mucho que ver con lo anterior. Acabamos de descubrir, tras leer un artículo en The Lancet, lo que le pasó a una joven de 34 años tras excederse en el uso de esa app para dispositivos móviles, conocida con el nombre de WhatsApp. El episodio ocurrió a finales del pasado año. La chica, embarazada de 27 semanas y trabajadora en un hospital, salió hacia su casa, después de estar de guardia, el pasado 24 de diciembre. Notó un fuerte dolor en su muñeca, tal vez provocado por los trabajos realizados, pero no le dio importancia. Llegó a su hogar y, de inmediato, se puso a responder a los mensajes de felicitación que tenía acumulados en su móvil. Hizo que el dispositivo y el WhatsApp echasen humo. Dicen que fueron seis horas de envíos, de pulsaciones sobre el teclado virtual que se dibujaba sobre la pantalla. Sin pausa, sin descanso, y con el dolor intensificándose en su muñeca, pero sin importarle. Había que cumplir con todo el mundo. El dolor se expandió por la mano, haciéndose fuerte en el dedo pulgar. A pesar de todo, aguantó el tormento en la extremidad y repitió el episodio el día 31. Y todo se vino abajo. Los médicos le recetaron algún que otro inflamatorio y le prohibieron utilizar su móvil durante un largo periodo de tiempo. Los responsables de la web en la que leí la reseña bautizaron la nueva enfermedad con el sugestivo nombre de WhatsAppitis. Es el primer caso conocido de tendinitis provocada por el uso excesivo del teléfono móvil, en especial de una de sus aplicaciones estrellas, de WhatsApp, pero seguro que hay y habrá más. Estoy seguro de ello.
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